La infancia y la adolescencia son etapas llenas de cambios. A veces, el malestar aparece en forma de miedos, enfados, cambios de comportamiento, dificultades en el colegio o problemas para expresar lo que sienten.
Acompañamos a niños, adolescentes y sus familias para comprender qué está ocurriendo y ofrecerles herramientas adaptadas a su edad, sus necesidades y su momento vital.
CUANDO PEDIR AYUDA
¿Cuándo puede ser útil pedir ayuda?
Psicoterapia Infantil y Juvenil
Un espacio donde crecer, comprenderse y sentirse acompañado
ACOMPAÑAMIENTO FAMILIAR
No trabajamos solo con el niño, acompañamos también a la familia
Entender lo que le ocurre a un niño o adolescente implica mirar también el contexto en el que crece y se relaciona.
Por eso, cuando es necesario, trabajamos junto a madres, padres y otras figuras de referencia, ofreciendo orientación y herramientas que ayuden a comprender sus necesidades y acompañarle también fuera de consulta.
EL PROCESO
¿Cómo trabajamos?
Preguntas frecuentes sobre terapia infantil y juvenil
Sabemos que iniciar un proceso terapéutico puede generar dudas. Aquí respondemos a algunas de las preguntas más habituales.
¿Cuándo es recomendable iniciar un proceso terapéutico?
Cuando el malestar emocional, los cambios en el comportamiento o las dificultades en el día a día se mantienen en el tiempo o generan preocupación en el niño, adolescente o su entorno familiar.
¿Los padres o madres participan en el proceso?
Sí. En función de la edad y de cada situación, el acompañamiento incluye también a madres y padres, ofreciendo espacios de orientación y apoyo para comprender y acompañar mejor el proceso.
¿Cuánto dura la terapia?
La duración del proceso es variable y depende de cada persona, del momento vital y de los objetivos terapéuticos. El acompañamiento se adapta siempre a las necesidades de cada caso.
¿Con qué frecuencia se realizan las sesiones?
Habitualmente las sesiones son semanales o quincenales, aunque la frecuencia se valora de forma individual y puede ajustarse a lo largo del proceso.
¿Puede un adolescente venir solo a terapia?
Sí, dependiendo de la edad y del grado de autonomía. En muchos casos, es importante que sea una decisión voluntaria por parte del adolescente. A veces acude solo/a desde el inicio, y en otras ocasiones viene acompañado/a en la primera sesión.
¿Cómo se gestiona la confidencialidad con menores?
La confidencialidad es parte esencial del proceso terapéutico, también en menores de edad. Aunque madres y padres pueden estar presentes en algunos momentos, el contenido de las sesiones individuales no se comparte sin el consentimiento del adolescente, salvo en casos donde exista riesgo o sea necesario intervenir para su bienestar.